Los coordinadores de los tres principales partidos políticos
(PRI, PAN y PRD) integraron un Consejo
General del Instituto Nacional Electoral que les garantizara una interpretación
letrista de la ley y la defensa de sus intereses; al interior del máximo órgano
de dirección de la autoridad electoral nacional
Optaron por seleccionar
a candidatos ya probados, es decir, que hubiesen actuado en órganos
jurisdiccionales o administrativos electorales y que en su actuación hayan
evitado interpretaciones sistemáticas de las normas aplicables. Pero también
buscaron algunos consejeros que estuvieran dispuestos a defender sus intereses….
a pesar de todas las declaraciones en el sentido de “evitar cuotas y cuates”,
los 11 designados evidencian el reparto de posiciones entre las tres
principales fuerzas políticas.
Así, no se privilegió el compromiso con la democracia o el
estado de derecho, sino la actuación dócil y conservadora. De los 11 consejeros
designados (incluyendo al consejero presidente), siete tienen experiencia
previa en órganos administrativos o jurisdiccionales electorales; uno, en un
tribunal superior de justicia estatal; y tres, como asesores de consejeros
electorales
El reparto de cuotas llegó al grado de que se hizo en
función de periodo para el que eran elegidos: para nueve años el PRI colocó a
Adriana Margarita Favela; el PAN, a José Roberto Ruiz Saldaña, y el PRD, a Ciro
Murayama; para seis años: el PRI, a Marco Antonio Baños y Enrique Andrade
González; el PAN, a Benito Nacif, y el PRD, a Alejandra Pamela San Martín Ríos;
y para tres años: el PRI, a Beatriz Eugenia Galindo Centeno; el PAN, a Arturo
Sánchez Gutiérrez, y el PRD, a Javier Santiago Castillo.
(Presidente del INE) Lorenzo
Cordova… Hombre de izquierda,
propuesto por el PRD y el PRI
Durante un año —le dijo Francisco Rojas, entonces líder de
la bancada priista— nos has pedido ser responsables y descartar cuotas. Lo
logramos. Tú eres una de nuestras cartas y te toca asumir la responsabilidad.
Sufrió un revés años
antes, cuando ya le habían informado que el seria el Presidente Consejero del
Ife, pero al final decidieron por otra persona
“Recuerdo ese pasaje como una trituradora de famas
públicas”, Córdova muestra una sonrisa nerviosa. Entonces se dijo que su
nombramiento obedecía a una cuota de partido, al PRD. Tomó la decisión de no
participar en más procedimientos de esa naturaleza”
De este modo, el PRI se quedó con cuatro posiciones; el PAN,
con tres, y el PRD, con las tres restantes.
El PRI apostó por dos fieles
escuderos: Baños y Andrade, y dos magistradas de salas regionales del Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la Federación; el PAN, por su parte, por dos
exconsejeros del IFE y ya probados en su identificación blanquiazul (Sánchez y
Nacif), así como por un magistrado del Tribunal de Justicia de Sonora (Ruiz);
mientras tanto, en el caso del PRD, el único ya probado en los consejos de
órganos electorales es Javier Santiago Castillo, y los otros dos (Murayama y
San Martín Ríos) fueron en su momento asesores de consejeros.
En el caso del consejero presidente, el consenso se dio en
torno a Lorenzo Córdova, quien en noviembre del 2011 llegó al Consejo General
del IFE a propuesta del PRD, pero que en su actuación como consejero electoral
dejó constancia de ser sumamente cauto y de apegarse a una lectura literal de
las normas, lo cual es muy importante para los otros dos partidos,
particularmente para el PRI.
En estas condiciones, se puede decir que el PRI y el PRD
colocaron a cuatro miembros del consejo cada uno, y el PAN a tres; sin embargo,
en los hechos el PRI sabe que entre los consejeros propuestos por el PAN y el
PRD fácilmente encontrará otros dos que se plegarán a sus demandas y
requerimientos; además, el tricolor también introdujo al consejero (Baños) con
mayor experiencia en el ámbito de la organización electoral, con lo cual
apuesta a designar consejos estatales, distritales y municipales que les sean
afines, y a mantener un cierto control de la estructura ejecutiva. El tricolor
logró la conformación de un consejo cómodo y manejable.
El PAN fue el que enfrentó las condiciones más desfavorables
para la negociación, pues únicamente tenía un candidato en las cuatro quintetas
para nueve años (la de consejero presidente y las tres de consejeros electorales).
Precisamente por ello pedía que se pudieran reacomodar los nombres entre las 11
quintetas; eso lo llevó a sacrificar a varios de sus mejores exponentes, como
lo eran María Marván, Horacio Vives y Carla Astrid Humphrey. No tenían otra
opción si querían asegurar por lo menos un consejero durante los siguientes
nueve años.
Mientras tanto, los candidatos del PRD estaban mejor
distribuidos que los del PAN, pero no que los del PRI (el único que logró
colocar opciones en todas las quintetas), lo que le aseguró la presencia de un
operador ya probado (Javier Santiago) al que había impulsado en casi todas las
renovaciones del Consejo General del IFE, y a otros dos que le aseguran la
interlocución.
El perfil conservador y cauto del consejo favorece al partido
en el gobierno, y así, nuevamente, es el PRI el que logra imponer su mayoría de
legisladores en la conformación del consejo, aunque es un hecho que tuvo que
ceder la presidencia (quinteta en la que había colocado a tres de sus
principales candidatos) al PRD, para lograr que éste se sumara a la propuesta
de 11 consejeros y conseguir así la mayoría calificada requerida para aprobar
la lista. La opción del PAN fue tomar al único candidato que tenía en las
quintetas para nueve años y tratar de impulsar a sus mejores cartas en los seis
y tres años.
La integración del Consejo General es fiel reflejo de la "cartelización" de las tres principales fuerzas políticas en México, que en
general quedan satisfechas con un órgano cauto, dócil y conservador que se
dedicará fundamentalmente a la organización de las elecciones, lo cual
descansará sustancialmente en la estructura ejecutiva (con la intervención y
cuidado de Baños, el candidato más fuerte de los tricolores) y evitará los
temas y resoluciones controvertidos.
No será el Consejo General del INE el que buscará impulsar
los acuerdos y decisiones que permitan corregir las grandes deficiencias que
han aflorado en materia de fiscalización de recursos de los partidos políticos,
su presencia en los medios masivos de comunicación, la rendición de cuentas de
sus dirigentes, la compra y coacción del voto, la intromisión de los
gobernantes en la contiendas electorales; en fin, todos los asuntos que
vulneran claramente la equidad en la contienda y que es indispensable detener para
revertir la involución que hoy vive el país.
El proceso concluyó sin sorpresas: la integración de un
consejo a partir de las cuotas partidistas y de bajo perfil.
De este modo, podemos concluir que los mismos partidos políticos, dinamitan de entrada la Misión del tal INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL: que dice ser….
Contribuir al desarrollo de la vida democrática,
garantizando el ejercicio de los derechos político-electorales de la sociedad a
través de la promoción de la cultura democrática y la organización de comicios
federales en un marco de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad,
máxima publicidad y objetividad.

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